La cueva…

Hay una cueva azul.

Llena de agua,

de nada.

 

Al centro, una isla redonda,

de tierra negra azabache, sin nombre.

Segura, firme: una sola.

 

Encima, estoy yo.

Sentado, tranquilo:

respirando.

 

Hay veces que regreso ahí,

días que me encierro ahí.

 

Hoy no es uno de ellos.

Hoy, como la mayor parte del tiempo,

estoy ahí y aquí.

 

Si cierro los ojos: la cueva.

Si inhalo: huele a aquí.